En esta obra nueva ubicada en Catamarca al 1000, el trabajo se centró en el revestimiento del remate del edificio, consolidando la identidad arquitectónica desde su coronamiento.
El uso de aluminio compuesto en la terraza permitió definir un cierre limpio y contemporáneo, aportando solidez visual y una terminación precisa en el punto más expuesto del volumen. La intervención no solo resuelve técnicamente el remate superior, sino que potencia la lectura integral del edificio, reforzando su presencia en el entorno urbano.
La correcta modulación, la calidad de las fijaciones y las terminaciones prolijas garantizan durabilidad, bajo mantenimiento y un resultado estético alineado con una arquitectura actual y definida.
El remate se convierte así en un gesto arquitectónico claro: un cierre que ordena, jerarquiza y completa la obra.
